Lengua 

Mensajes de Medjugorje conteniendo 'fin'

Total found: 81
¡Queridos hijos! Hoy de nuevo los invito a la oración, a una oración gozosa, para que en estos tristes días ninguno de ustedes sienta tristeza en la oración sino el encuentro gozoso con Dios, su Creador. Oren, hijitos, para que puedan estar más cerca de Mí y -por medio de la oración- sientan lo que Yo deseo de ustedes. Yo estoy con ustedes y cada día los bendigo con mi bendición maternal, a fin de que el Seor pueda llenarlos con la abundancia de Su gracia para sus vidas cotidianas. Den gracias a Dios por el don de mi presencia entre ustedes, porque Yo les digo: Esta es una gran gracia! Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy quisiera decirles que los amo. Yo los amo con mi amor maternal y los exhorto a abrirse completamente a Mí, a fin de que a través de cada uno de ustedes Yo pueda disponer de los medios para convertir y salvar al mundo donde hay tanto pecado y tantas cosas malas. Por eso, mis queridos hijitos, ábranse completamente a Mí para que Yo pueda llevarlos más y más hacia el amor maravilloso de Dios, el Creador, Quien se revela a ustedes día a día. Yo estoy a su lado y les muestro al Dios que los ama. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! También hoy deseo decirles: Yo estoy con ustedes, incluso en estos días llenos de desasosiego en los que Satanás desea destruir todo lo que Yo y mi Hijo Jesús estamos edificando. De manera especial, él desea destruir sus almas. El desea apartarlos tan lejos como le sea posible de la vida cristiana así como de los mandamientos a los que la Iglesia los llama, de tal manera que ustedes los abandonen. Satanás desea destruir todo lo que es santo en ustedes y alrededor de ustedes. Por eso, hijitos, oren, oren, oren, a fin de que sean capaces de comprender todo lo que Dios les está dando por medio de mi venida. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy los llamo a aceptar y vivir mis mensajes con seriedad. Estos días son los días en los que ustedes necesitan decirse por Dios, por la Paz por el Bien. Que todo odio y celos desaparezcan de sus vidas y de sus pensamientos y que sólo more el amor a Dios y a su prójimo. Así, sólo así ustedes serán capaces de discernir los signos de este tiempo. Yo estoy con ustedes y los guío hacia un tiempo nuevo, un tiempo que Dios les da como gracia a fin de que ustedes lleguen a conocerlo más a El. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy los bendigo con mi bendición maternal y los invito a todos a la conversión. Yo deseo que cada uno de ustedes se decida por un cambio de vida y que cada uno de ustedes trabaje más en la Iglesia, no con palabras y pensamientos sino con el ejemplo, de tal manera que sus vidas puedan ser un testimonio gozoso para Jesús. Ustedes no pueden decir que están convertidos, porque su vida debe ser una conversión diaria. A fin de entender lo que deben hacer, hijitos, oren y Dios les hará comprender lo que ustedes concretamente hacer y en lo que deben cambiar. Yo estoy con ustedes y los coloco a todos bajo mi manto. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a despertar sus corazones al amor. Salgan a la naturaleza y vean cómo la naturaleza está despertando y eso será una ayuda para que ustedes puedan abrirse a Dios el Creador. Yo deseo que ustedes despierten el amor en sus familias, a fin de que donde haya inquietud y odio, reine el amor; y si hay amor en sus corazones, también habrá oración. Y no olviden, queridos hijos, que Yo estoy con ustedes y los ayudo con mi oración para que Dios les dé la fortaleza para amar. Yo los bendigo y los amo con mi amor maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy los invito a abrirse a Dios por medio de la oración, a fin de que el Espíritu Santo pueda comenzar a obrar milagros en ustedes y a través de ustedes. Yo estoy con ustedes e intercedo ante dios por cada uno, queridos hijos, porque cada uno es importante en mi plan de salvación. Yo los invito a ser portadores de bien y de paz. Dios puede darles la paz sólo si ustedes se convierten y oran. Por eso, queridos hijos, oren, oren, oren y hagan lo que el Espíritu Santo les inspire. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy me regocijo con el Pequeo Jesús y deseo que la alegría de Jesús entre a cada corazón. Hijitos, con el mensaje les doy una bendición junto con mi Hijo Jesús, a fin de que la paz pueda reinar en cada corazón. Yo los amo, hijitos, y los invito a todos ustedes a acercarse a Mí por medio de la oración. Ustedes hablan y hablan, pero no oran. Por eso, hijitos, decídanse por la oración; sólo de esa manera ustedes serán felices y Dios les dará lo que ustedes buscan de El. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy les doy gracias por sus oraciones. Todos ustedes me han ayudado a fin de que esta guerra pueda terminar lo más pronto posible. Yo estoy cerca de ustedes y oro por cada uno y les pido: Oren, oren, oren! Sólo a través de la oración podremos vencer el mal y proteger todo lo que Satanás quiere destruir en sus vidas. Yo soy su Madre y los amo a todos por igual e intercedo por ustedes ante Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Los invito a abrir sus corazones a Jesús como se abre la flor al sol. Jesús desea llenar sus corazones de paz y de gozo. Ustedes, queridos hijos, no pueden realizar la paz si no están en paz con Jesús. por eso los invito a la confesión, a fin de que Jesús sea su verdad y su paz. Por tanto, hijitos, oren para tener la fortaleza de realizar lo que les digo. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy los invito a convertirse en misioneros de mis mensajes que les estoy dando aquí, a través de este lugar tan querido por Mí. Dios me ha permitido permanecer por tanto tiempo con ustedes y por eso, hijitos, los invito a vivir con amor los mensajes que les doy y a transmitirlos al mundo entero, a fin de que un río de paz fluya hacia la gente que está llena de odio y sin paz. Los invito, hijitos, a ser paz donde no hay paz y luz donde hay tinieblas, a fin de que cada corazón acepte la luz y el camino de la salvación. gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy estoy feliz de verlos en tan gran número, que ustedes hayan respondido y hayan venido a vivir mis mensajes. Los invito, hijitos, a ser mis gozosos portadores de la paz en este mundo atribulado. Oren por la paz, a fin de que cuanto antes reine un tiempo de paz que mi Corazón aguarda con impaciencia. Yo estoy cerca de ustedes, hijitos, e intercedo ante el Altísimo por cada uno y los bendigo a todos con mi bendición materna. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Los invito a la oración, porque sólo en la oración podrán comprender mi venida aquí. El Espíritu Santo los iluminará en la oración, a fin de que comprendan que deben convertirse. Hijitos, deseo hacer de ustedes un ramillete muy hermoso preparado para la eternidad, pero ustedes no aceptan el camino de la conversión, el camino de la salvación que les ofrezco a través de estas apariciones. Hijitos, oren conviertan sus corazones y acérquense a Mí. Que el bien supere el mal. Yo los amo y los bendigo. Gracias por haber respondido a mi llamado!
También este año la vidente Mirjana Dragicevic-Soldo tuvo la aparición anual el 18 de marzo. Después de la aparición Mirjana transmitió el mensaje de la Virgen:
¡Queridos hijos! Deseo que mediten largamente sobre este mensaje que hoy les doy a través de mi servidora. Hijos míos, grande es el amor de Dios. No cierren sus ojos, no tapen sus orejas mientras les repito: ¡grande es Su amor! Escuchen mi invitación y mi súplica que les dirijo: consagren su corazón y hagan en él la morada de Dios. Que El habite allí para siempre. Mis ojos y mi corazón estarán siempre aquí, aunque no me aparezca más. Actúen en todo como les pido y en la forma como los conduzco a Dios. No rechacen el nombre de Dios para no ser rechazados. Acepten mis mensajes, a fin de que puedan ser aceptados. Decídanse, hijos míos, es el tiempo de la decisión. Tengan un corazón justo e inocente, para que pueda conducirlos a vuestro Padre, porque estoy aquí gracias a Su gran amor. ¡Gracias por estar aquí!
¡Queridos hijos! Hoy les doy gracias por todos los sacrificios que me han ofrecido en estos días. Hijitos, los invito a abrirse a Mí y a decidirse por la conversión. Sus corazones, hijitos, no están completamente abiertos a Mí, por eso los invito de nuevo a abrirse a la oración, para que el Espíritu Santo los ayude en la oración a fin de que sus corazones se hagan de carne y no de piedra. Hijitos, gracias por haber respondido a mi llamado y por haberse decidido a caminar conmigo a la santidad!
¡Queridos hijos! Hoy los invito a decidirse por Dios cada día. Hijitos, ustedes hablan mucho de Dios y dan poco testimonio con su vida. Por eso, hijitos, decídanse por la conversión, a fin de que su vida sea verdadera delante de Dios, a fin de que, en la autenticidad de sus vidas, den testimonio de la belleza que Dios les ha dado. Hijitos, los invito a decidirse de nuevo por la oración, porque en la oración podrán vivir la conversión. Cada uno de ustedes será, en la simplicidad, semejante a un niño que está abierto al amor del Padre. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy los invito a ofrecer sus cruces y sus sufrimientos por mis intenciones. Hijitos, yo soy su Madre y deseo ayudarles obteniendo para ustedes la gracia de Dios. Hijitos, ofrezcan sus sufrimientos como un regalo a Dios, a fin de que se conviertan en una hermosísima flor de alegría. Por so, hijitos, oren para que sean capaces de entender que el sufrimiento puede convertirse en alegría y la cruz en camino de alegría. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy los invito a abrirse a Dios el Creador, a fin de que El pueda transformarlos. Hijitos, ustedes me son muy queridos. Yo los amo a todos y los llamo a estar más cerca de Mí y a que su amor por mi Inmaculado Corazón sea más ferviente. Yo deseo renovarlos y guiarlos con mi Corazón al Corazón de Jesús que aún hoy sufre por ustedes y los llama a la conversión y la renovación. A través de ustedes, Yo deseo renovar el mundo, Comprendan, hijitos, que ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo. Hijitos, los invito y los amo, y de una manera especial les imploro, conviértanse! Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy, de nuevo, los invito a orar, a fin de que a través de la oración, el ayuno y los pequeños sacrificios puedan prepararse a la venida de Jesús. Que este tiempo, hijitos, sea un tiempo de gracia para ustedes. Aprovechen cada momento y hagan el bien, porque sólo así sentirán el nacimiento de Jesús en sus corazones. Si dan ejemplo con su vida y se convierten en un signo del amor de Dios, el amor prevalecerá en los corazones de los hombres. Gracias por haber respondido a mi llamado!
¡Queridos hijos! Hoy día los invito a unir su vida a Dios Creador, pues sólo así su vida tendrá sentido y comprenderán que Dios es amor. Dios me envía a ustedes por amor, para ayudarlos a comprender que sin El no hay futuro ni gozo, y sobre todo, no hay salvación eterna. Hijitos, los invito a dejar el pecado y a aceptar la oración en todo tiempo, con el fin de que en la oración puedan llegar a conocer el sentido de su vida. Dios se dona a quién lo busca. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

Comentario del mensaje

Para de comparación con distinto lingüístico versión escoja

 


Wap Home | Actualizaciónes  | Medjugorje  | Mensajes  | Artículos y Noticias  | Videos[EN]  | Galería[EN]

Powered by www.medjugorje.ws